CANDADO

VILLA ESTILO MEDITERRÁNEO

Este proyecto de reforma integral e interiorismo ha sido uno de los más especiales para nuestro estudio, tanto por la singularidad de la vivienda como por la manera en que volvió a nosotras. Esta casa ocupa un lugar muy querido en nuestra vida: la conocimos cuando éramos niñas, pertenecía a unos amigos de nuestros padres. Cuando ellos se trasladaron a Madrid y la vendieron, pensamos que nunca volveríamos a disfrutarla. Años después, al encontrarla en el mercado, no pudimos creerlo. Al visitarla, y a pesar de los años transcurridos y el deterioro por el paso del tiempo, aquella magia y ese carácter tan especial que ya percibíamos entonces, seguían intactos. 

La vivienda requería una intervención completa y, desde el primer momento, supimos que nuestro trabajo debía centrarse en preservar su esencia. Para ello formamos equipo con el arquitecto Alfonso Braquehais y el constructor Kiko Domínguez, quienes compartieron con entusiasmo esta visión. La casa pedía más luz natural, estancias más abiertas y una conexión más fluida con su majestuoso jardín, que ya existía, pero que cobró una nueva dimensión gracias al trabajo de la paisajista Laura Pou. 

Nuestra prioridad fue rehabilitar y poner en valor todos aquellos elementos que merecían conservarse: las vigas de madera, el suelo de barro artesanal, los azulejos pintados a mano que recorren la vivienda, y las singulares puertas y ventanas procedentes de antiguos conventos, que ya eran piezas históricas cuando la casa se construyó. 

Al mismo tiempo, llevamos a cabo transformaciones esenciales para adaptar la vivienda a una vida contemporánea: abrimos la cocina al jardín, rediseñamos la distribución de los dormitorios y renovamos por completo la entrada principal, creando una conexión visual que permite disfrutar desde el interior del encanto del patio de acceso. 

Ha sido un sueño poder reformar y rediseñar esta casa más de 30 años después de enamorarnos de ella ha sido un sueño cumplido. 

Fotografía. Dess_Salto